Prevención

¿Cómo puedo evitar la transmisión sexual del VIH?

Absténgase de tener relaciones sexuales: La forma más segura de evitar la exposición al VIH por vía sexual es abstenerse de tener relaciones sexuales con penetración. Esto puede significar el retraso del inicio de la actividad sexual o, una vez iniciada, eludir las relaciones con penetración.

Sea fiel con otra pareja VIH-negativa*: Algunos de nosotros podemos tener una relación de pareja que nos permita debatir la necesidad de ser fieles mutuamente (*si ambos saben que son VIH-negativos) o mantener prácticas sexuales más seguras dentro o fuera de esa relación (evitando la penetración y utilizando preservativos masculinos o femeninos de forma sistemática y correcta). Este planteamiento no está exento de riesgos. Por ejemplo, una importante proporción de las mujeres con el VIH han sido infectadas por sus esposos/parejas, en los que confiaban y con los que eran fieles sexualmente. Puede encontrar información específica acerca de la negociación sobre el uso de preservativos (en Inglés) y algunos conceptos erróneos sobre éstos.

Practique tan sólo relaciones sexuales sin penetración: Otra estrategia de prevención consiste en tener únicamente relaciones sexuales sin penetración. Dado que estas actividades no suponen penetración vaginal ni anal, no plantean ningún riesgo de transmisión del VIH. El sexo oral acarrea un riesgo extremadamente bajo de transmisión, aunque el riesgo es mayor si se eyacula en la boca durante una relación sexual oral, si existen úlceras genitales en la pareja receptora o si la boca presenta cortes o llagas.

Utilice preservativos: Cuando se utilizan de forma correcta y sistemática, los preservativos o condones femeninos y masculinos son las herramientas disponibles más eficaces para reducir la transmisión sexual del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual entre personas que mantienen relaciones sexuales.

¿Es seguro que mi pareja y yo tengamos relaciones sexuales no protegidas si ambos ya tenemos el VIH?

No. Las relaciones sexuales sin protección entre dos personas infectadas por el VIH pueden tener como consecuencia la transmisión de una cepa del virus más virulenta o farmacorresistente.

¿Hay otras infecciones de transmisión sexual por las que debería preocuparme?

Si. Aparte del VIH, hay más de una docena de otras infecciones de transmisión sexual. Son la principal causa de infertilidad en las mujeres y, si no se tratan, pueden dar lugar a complicaciones durante el embarazo, tanto para la madre como para el recién nacido. Además, tener una enfermedad de transmisión sexual no tratada aumenta la vulnerabilidad al VIH. El papilomavirus humano, o virus del papiloma humano (PVH), transmisible por vía sexual también puede causar cáncer de pene y cáncer de cuello uterino.

Los preservativos reducen notablemente el riesgo de contraer la mayoría de las enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, algunas de ellas, especialmente las que causan úlceras genitales, no pueden prevenirse si el preservativo no cubre el área infectada. Por consiguiente, si ha estado en situaciones de riesgo de contraer alguna de ellas es muy importante que se someta periódicamente a pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual.

Los síntomas de una infección de transmisión sexual pueden incluir un flujo inusual por el pene o la vagina, quemazón o dolor al orinar y llagas o ampollas en los genitales o la boca, o alrededor de ellos. En las mujeres, las enfermedades de transmisión sexual también pueden provocar un sangrado anormal (distinto del ciclo menstrual), así como dolor vaginal durante las relaciones sexuales.

A diferencia del VIH, que no tiene curación, la mayoría de las infecciones de transmisión sexual puede curarse con tratamientos relativamente simples, que no sólo erradican la enfermedad sino que también aseguran que el individuo no pueda infectar a otros. El hecho de que las infecciones de transmisión sexual aumenten el riesgo de transmisión del VIH es otra razón adicional importante por la que buscar tratamiento inmediato para cualquier tipo de infección de transmisión sexual.

En el caso de que tenga una infección de transmisión sexual, es posible que se sienta inicialmente avergonzado y no quiera acudir a un médico o enfermera. Incluso podría sentirse tentado a probar remedios domésticos dudosos, tomar medicamentos de venta sin receta que quizá no sean correctos para la infección que padece o incluso pedir antibióticos a sus amigos. No adopte esta actitud. Las enfermedades de transmisión sexual tratadas de forma incorrecta no harán más que empeorar y pueden volverse resistentes a los fármacos disponibles. Solicitar tratamiento cuando alguien tiene una enfermedad de transmisión sexual es no sólo un signo de respeto propio, sino también un reflejo de respeto hacia la pareja o parejas sexuales. Si tiene una enfermedad de transmisión sexual, avise a su pareja y aconséjele que solicite tratamiento.

¿Qué ocurre con la circuncisión masculina?

En combinación con prácticas sexuales más seguras, la circuncisión masculina médica reduce la posibilidad de transmisión de la infección por el VIH de mujeres a hombres. Las pruebas son convincentes: en diversos estudios observacionales y en ensayos controlados realizados en varios lugares se ha observado un efecto parcialmente protector y constante (una reducción de aproximadamente el 60% del riego de contraer la infección por el VIH por vía heterosexual en los varones).

Se insiste en que la circuncisión masculina médica no proporciona protección completa contra la infección por el VIH. Nunca debería sustituir a otros métodos de prevención de eficacia reconocida, sino considerarse como parte de un conjunto de medidas integrales de prevención que incluyen, entre otras, abstenerse de tener relaciones sexuales con penetración, utilizar los preservativos femeninos o masculinos de forma correcta y sistemática, reducir el número de parejas sexuales, retrasar el inicio de las relaciones sexuales y solicitar pruebas del VIH y asesoramiento sobre el virus. Puesto que la circuncisión masculina médica reduce parcialmente el riesgo de contraer el VIH en los varones, la OMS, el ONUSIDA y sus asociados han desarrollado, además de orientaciones y herramientas prácticas, una serie de recomendaciones específicas para extender y fomentar la circuncisión masculina médica de forma voluntaria como método de prevención del VIH en países con prevalencia elevada del virus y tasas bajas de circuncisión masculina.

La circuncisión masculina es uno de los procedimientos quirúrgicos más antiguos y comunes que se conocen. Se practica por motivos culturales, religiosos, sociales y médicos. Para obtener más información, consulte los siguientes sitios web: www.uncares.org (en Inglés) o www.malecircumcision.org (en Inglés).

EXPOSICIÓN A LA SANGRE

¿Cómo puedo evitar que me administren una transfusión de sangre infectada por el VIH?

En la mayor parte del mundo, actualmente los suministros sanguíneos se criban para detectar anticuerpos contra el VIH. En los lugares donde la sangre se analiza sistemáticamente, las unidades de sangre infectada por el VIH se retiran de las vías de suministro, lo que elimina prácticamente cualquier riesgo de transmisión. La sangre que no se ha obtenido de donantes convenientemente seleccionados y la que no se ha sometido a detección para identificar agentes infecciosos transmisibles por transfusión (como el VIH), de acuerdo con las estipulaciones nacionales, no debería emplearse para la transfusión, salvo en situaciones extraordinariamente excepcionales que comprometan la vida de inmediato.

Como miembros del sistema de las Naciones Unidas, tenemos derecho a que los servicios médicos del sistema nos informen sobre las fuentes locales de sangre segura. Si recibimos una transfusión sanguínea a través de los Servicios Médicos de las Naciones Unidas o de un proveedor sanitario afiliado, podemos confiar en que se han hecho todos los esfuerzos para asegurar la inocuidad de la sangre.

La forma más segura de evitar la exposición al VIH por vía sexual es abstenerse de tener relaciones sexuales con penetración.

Por desgracia, en algunas zonas del mundo la sangre no siempre se analiza sistemáticamente. En estos lugares, y en especial cuando la transfusión sanguínea la administra un proveedor sanitario no afiliado a las Naciones Unidas, puede existir riesgo de exposición al VIH u otras enfermedades transmitidas por la sangre. Si tiene alguna duda acerca de la seguridad de la sangre disponible en su lugar de destino o país, contacte con el funcionario pertinente responsable de seguridad de las Naciones Unidas o compruebe la Base Mundial de Datos Médicos sobre el VIH de UN Cares (en Inglés).

¿Cómo puedo evitar la exposición a sangre infectada por el VIH en el curso de mi trabajo o en mi vida cotidiana?

Muchas personas llevan a cabo actividades que podrían conducir potencialmente a la exposición a la sangre de otra persona. Los accidentes en la carretera, domésticos o laborales no son sólo riesgos para la salud por sí mismos, sino que también podrían dar lugar a una exposición a sangre de otras personas.

Puesto que el VIH no se transmite a través de la piel intacta, nuestra primera defensa es evitar accidentes que pudieran provocar una exposición a sangre. La Política de los servicios de personal de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida hace hincapié en la prevención de los accidentes en carretera. Se exige que todos los miembros de las Naciones Unidas y otras personas que circulan en vehículos de las Naciones Unidas lleven colocado el cinturón de seguridad en todo momento. Quienes trabajen como conductores o supervisores de conductores tienen la responsabilidad adicional de asegurar que todos los pasajeros lleven siempre el cinturón de seguridad, con independencia de su ubicación en el vehículo (en los asientos delanteros o traseros). Fuera de los vehículos de la Naciones Unidas, se recomienda que todos los pasajeros lleven colocado el cinturón de seguridad en todo momento, sea obligatorio o no.

Cuando se produce un accidente, lo mejor es seguir las denominadas como precauciones básicas. Esta estrategia presupone que todas las personas son potencialmente infecciosas, ya sea por el VIH o por otras enfermedades transmitidas por la sangre, como la hepatitis. En el contexto de las precauciones universales, ninguna exposición a sangre puede considerarse segura. Se recomienda que todo el mundo, no sólo el personal de las Naciones Unidas, conozca y siga las precauciones básicas durante los primeros auxilios y otros posibles contactos con sangre.

Seguir las precauciones básicas exige planificación y preparación por anticipado. Puesto que pueden producirse accidentes tanto en casa como en el trabajo, asegúrese de que tiene fácil acceso a un botiquín de primeros auxilios en ambos lugares. Según las recomendaciones básicas de las Naciones Unidas, todos los botiquines de primeros auxilios deberían incluir guantes de goma, que hay que colocarse antes de tocar la sangre o heridas abiertas de otra persona. Para limpiar la sangre u otros líquidos corporales, utilice una solución de lejía mezclada con agua. Se puede obtener lejía en casi todos los mercados locales.

PRÁCTICAS SEGURAS DE INYECCIÓN

¿Es seguro que me pongan una inyección?

Nadie (incluidos los consumidores de drogas inyectables) debería reutilizar nunca una aguja, jeringa u otros materiales usados para cualquier tipo de inyección que ya hayan sido empleados por otra persona. Si recibe asistencia a cargo de los Servicios Médicos del sistema de las Naciones Unidas o de un proveedor sanitario afiliado, puede estar seguro de que se han realizado todos los esfuerzos para asegurar que el material utilizado para administrar una inyección no ha sido usado previamente y no le expondrá al VIH. Si tiene que administrarse a sí mismo una inyección fuera del ámbito sanitario de las Naciones Unidas, utilice exclusivamente agujas y jeringas desechables de un solo uso. Puesto que no todos los centros de asistencia sanitaria siguen prácticas seguras de inyección y no siempre es posible adquirir materiales estériles, todos los botiquines médicos que se entregan a los viajeros en todas las organizaciones de las Naciones Unidas incluyen jeringas y agujas desechables.

¿Cómo pueden protegerse del VIH los consumidores de drogas inyectables?

Las relaciones sexuales sin protección y el uso de agujas o jeringas contaminadas para la inyección de drogas constituyen las dos fuentes principales de nuevas infecciones por el VIH. Las personas que consumen drogas deberían tomar medidas para prevenir su exposición al VIH, particularmente asegurándose de que si se inyectan drogas, lo hagan utilizando una aguja/jeringa estéril cada vez.

En muchas partes del mundo donde se sabe que el consumo de drogas inyectables es frecuente, hay programas de intercambio de agujas/jeringas para los usuarios de drogas inyectables con el fin de asegurar el acceso a equipos de inyección estériles. Los estudios demuestran que esos programas reducen el riesgo de transmisión del VIH sin contribuir al aumento del consumo de drogas.

El tratamiento contra la drogadicción también contribuye notablemente a reducir el daño asociado al uso de drogas. En muchos países, la terapia de sustitución con opiodes, mediante el uso de metadona o buprenorfina bajo prescripción médica, está disponible y ha demostrado que reduce significativamente el daño causado por la inyección de drogas, incluido el riesgo de infección por el VIH. La ejecución con éxito de un programa de rehabilitación contra la drogadicción también puede contribuir a prevenir la infección por el VIH a través de la inyección de drogas.

Los planes de seguro médico de las Naciones Unidas cubren los costos de dichos programas de rehabilitación. Para más información sobre los posibles planes terapéuticos, acuda a los Servicios Médicos de las Naciones Unidas o a un proveedor de atención sanitario afiliado a las Naciones Unidas.

Vídeos
Más información

Descargue el PDF: Respuestas a tus dudas sobre los condones: disipar mitos y percepciones erróneas

Para más información sobre la transmisión y prevención del VIH, visite los siguientes sitios web (se abrirán en una nueva ventana):

  • ¿Puedes infectarte de VIH por...? (en Inglés)
    Una completa web de fácil acceso sobre la transmisión del VIH, realizada por AVERT, una organización con base en Reino Unido
  • Enfermedades de transmisión sexual (en Inglés)
    Información proporcionada por Planned Parenthood Federation of America, Inc.
  • Sexo seguro (en Inglés)
    Un excelente sitio web creado por The Body, con fuentes de información sobre el sida