Información para cuidadores

Uno de los mejores lugares donde pueden recibir atención las personas que viven con el VIH es su hogar, rodeados por la familia y los amigos. La mayoría de las personas en esta situación llevarán una vida activa durante mucho tiempo y no necesitarán ingresar en un hospital. Estar en casa suele ser más cómodo y familiar y ayuda a los que están afectados a tener un mayor control sobre su vida.

Si está cuidando a alguna persona que tiene el VIH, primero le debería preguntar qué tipo de atención y apoyo le gustaría recibir de usted y de los demás. Si es posible, quizá podría pedir consejo al proveedor de atención sanitaria de esta persona para saber qué clase de cuidados se necesitan, pero esto siempre debería llevarse a cabo con el consentimiento de la persona que se está atendiendo.

Recuerde que si está cuidando a una persona que tiene el VIH y especialmente alguna enfermedad relacionada con el sida, esto provocará tensión tanto a la persona infectada como a quién la atiende. Cuidar a una persona que vive con el VIH es una gran responsabilidad, de modo que hay que trabajar con la persona afectada para decidir qué se necesita hacer, cuánto puede hacer el cuidador y cuándo es necesario pedir ayuda adicional.

A continuación se facilita una serie de cuestiones que como cuidador debe tener en cuenta, y que sea han adaptado del libro Caring for a Loved One with AIDS: The Experience of Families, Lovers, and Friends (en Inglés) de Marie Annette Brown y Gail Powell-Cope:

  • Son inevitables los cambios en las relaciones con la persona que se está cuidando a medida que su salud evoluciona. Es posible que sea necesario crear nuevas formas de relacionarse entre sí. Por ejemplo, muéstrese más consentido con su ser querido, pero no deje que se aproveche de usted.
  • A veces la persona atendida puede olvidar que el cuidador tiene también sus necesidades. Es conveniente recordarle las cosas que son importantes para usted.
  • Es natural querer el reconocimiento de la persona que se está cuidando. Hágale saber un simple "gracias" puede ayudar mucho. Manifieste a otros miembros de la familia o amigos la importancia que tiene sentirse apreciado y agradézcales también su ayuda cuando la ofrezcan.
  • La cantidad de ayuda que una persona necesita del cuidador variará. Estos cambios pueden resultar difíciles y se necesitará modificar la cantidad de responsabilidad asumible.
  • Recuerde que las personas a las que se está prestando asistencia continua pueden perder un poco de autorespeto cuando otras personas hacen por ellas lo que solían poder hacer por sí mismas.
  • Tenga en cuenta que tanto usted como su ser querido están sometidos a una situación de estrés, de modo que es natural que surjan conflictos. Ceñirse a lo verdaderamente importante puede ayudarle a mantener la paz.
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Más información

A continuación se ofrecen varios recursos que proporcionarán información y asesoramiento a los cuidadores (Nota: los vínculos se abrirán en una nueva ventana.)

  • Cuidar a personas que viven con el VIH/SIDA (en Inglés)
    El sitio web de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación incluye el manual "Aprender a Vivir con el VIH/sida" y ofrece información acerca del cuidado de las personas afectadas por VIH.
  • Cuidar a personas con VIH en su hogar (en Inglés)

    Un resumen de cuidados médicos para las personas que viven con el VIH en su hogar, de AVERT.