El preservativo femenino

¿Qué es un preservativo femenino?

Mientras que el preservativo masculino se coloca sobre el pene, el preservativo femenino se coloca en el interior de la vagina. El preservativo femenino es una funda no ajustada, fabricada con nitrilo o látex. El extremo cerrado del preservativo femenino contiene o un anillo flexible (en el caso del FC2) o una esponja suave (en el caso del preservativo Cupid). El anillo interior, o esponja suave, en el extremo cerrado del preservativo femenino, se coloca dentro de la vagina, mientras que el anillo exterior, en el extremo abierto del preservativo, cubre el área que rodea el orificio de la vagina.

El preservativo femenino disponible con mayor facilidad es el FC2, fabricado con polímero de nitrilo. El FC2 tiene el mismo diseño físico, especificaciones y perfil de seguridad y eficacia que el preservativo femenino original y se desarrolló para aumentar la disponibilidad de preservativos femeninos, ya que el polímero de nitrilo es más barato que el poliuretano. El polímero de nitrilo también es un material más cómodo y agradable. Los preservativos femeninos no se deterioran con las altas temperaturas o la humedad, cosa que sí puede ocurrir con los preservativos masculinos. El uso de preservativos femeninos es ideal para las personas alérgicas al látex. También, pueden utilizarse lubricantes tanto de base oleosa como de base acuosa con el FC2. Recuerde que el preservativo femenino está pensado para el coito vaginal y que no se ha evaluado clínicamente para su uso en el coito anal.

El preservativo femenino Cupid también está disponible en muchos países. Está parecido al FC2 en cuanto a su forma y cómo se utiliza. Pero, el preservativo femenino está hecho de látex. Por eso, solamente puede utilizarse lubricantes de base acuosa. También, el extremo cerrado contiene una esponja suave, hecha de poliuretano, en lugar del anillo flexible que está dentro del FC2.

El uso de preservativos femeninos está aumentando y los estudios demuestran que es aceptable tanto para los hombres como para las mujeres. Al igual que el preservativo masculino, el femenino previene la transmisión del VIH al evitar la exposición al semen o fluidos vaginales. El preservativo femenino es más caro que el masculino y no puede adquirirse fácilmente en muchas partes del mundo, aunque se anima a las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas a ponerlo a disposición de su personal de forma gratuita o a un precio mínimo.

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