Cómo están ayudando las Naciones Unidas

¿Cuáles con mis derechos en el lugar de trabajo como empleado de las Naciones Unidas?
 

Las Naciones Unidas están comprometidas con los derechos de todas las personas en su lugar de trabajo, con independencia de su estado.

Ante todo, el sistema de las Naciones Unidas estipula que se debe proporcionar orientaciones y asesoramiento sobre el VIH a los empleados en el lugar de trabajo.

La infección por el VIH o el sida no deberían considerarse un motivo para la rescisión del contrato. Si la aptitud para el trabajo está deteriorada por enfermedades relacionadas con el VIH, se debería establecer acuerdos razonables de trabajo alternativo. El personal de las Naciones Unidas con el VIH debería disfrutar de igual protección sanitaria y social que otros empleados de las Naciones Unidas que sufren una enfermedad grave.

Para más información, consulte la Política del personal de las Naciones Unidas.

¿Me permitirán las Naciones Unidas seguir trabajando si resulto VIH-positivo?

Sí. Los funcionarios de las Naciones Unidas no pueden ser despedidos ni degradados, ni se les puede negar un ascenso o asignación, por el mero hecho de ser VIH-positivos. La mayoría de las personas con el VIH son plenamente capaces de seguir trabajando, sea dentro o fuera del sistema de las Naciones Unidas. Dentro del sistema, la adecuación física para realizar las tareas encomendadas es el único requisito médico para el empleo.

Ningún funcionario de las Naciones Unidas puede ser despedido o degradado, ni se le puede negar un ascenso o asignación, por el simple hecho de ser VIH-positivo.

Cuando se le asigna un nuevo cargo en las Naciones Unidas o se le envía a una misión, los Servicios Médicos de las Naciones Unidas le realizan un examen médico con el fin de determinar su idoneidad física para la asignación. Tenga en cuenta que los Servicios Médicos de las Naciones Unidas no efectúan de manera sistemática la prueba del VIH, ni para conceder una autorización médica ni para revisiones médicas periódicas. Dependiendo de la naturaleza de la asignación, su localización y su propio estado de salud, los Servicios Médicos podrían no certificar su aptitud para un trabajo concreto. En todos estos casos, el personal médico cualificado solo tomará esta decisión después de una valoración individualizada de su estado de salud; en el lugar de trabajo de las Naciones Unidas no hay criterios genéricos de exclusión contra las personas con el VIH. Tal vez le interese revelar su estado a los Servicios Médicos si va a ser trasladado a un lugar de destino que quizá no disponga de una buena asistencia médica o de un suministro adecuado de fármacos para tratar el VIH. Si no se le concede autorización médica para una nueva asignación, los Servicios Médicos de las Naciones Unidas no revelarán a su supervisor o a sus compañeros la naturaleza del impedimento detectado durante el examen físico, ni especificarán la razón por la que no ha sido considerado apto para una asignación o lugar de destino concretos. Si decide revelarles su estado, los Servicios Médicos de las Naciones Unidas mantendrán estrictamente la confidencialidad de esa información, como ocurre con toda la información médica personal.

Si en cualquier momento tiene dificultades para llevar a cabo su trabajo como consecuencia de la infección por el VIH, el sistema de las Naciones Unidas colaborará con usted para adaptar su situación laboral, de modo que pueda seguir siendo empleado del sistema mientras su estado de salud le permita contribuir activamente al mandato de la organización.