Asesoramiento y pruebas

¿Debería realizarme la prueba del VIH?

Si. En un mundo con el VIH, es importante que se realice la prueba ya que es la única forma de conocer su estado. Si la prueba resulta positiva, puede tomar las medidas necesarias para adaptar su modo de vida, mientras el médico controla su salud para iniciar la terapia cuando sea más eficaz. Si la prueba resulta negativa, esto le ayudará a reducir la ansiedad y le brindará la oportunidad de personalizar su propio plan de prevención del VIH con un asesor cualificado. Recuerde que la prevención del VIH es una garantía de por vida y que debería someterse a la prueba periódicamente si existe alguna posibilidad de que haya estado expuesto al virus.

El sistema de las Naciones Unidas no le obliga a someterse a la prueba del VIH, aunque los Servicios Médicos de las Naciones Unidas animan a todos los funcionarios a que conozcan su estado. La prueba también es muy recomendable para todos los familiares que sean sexualmente activos o que puedan haber estado expuestos al VIH de otra manera. Como funcionario del sistema de las Naciones Unidas, no se le exige que revele su estado a un supervisor o a cualquier otro compañero de trabajo.

El Directorio de Servicios sobre el VIH de UN Cares (en Inglés) le proporciona una lista de opciones fiables de asesoramiento y pruebas del VIH en su lugar de destino; también podría consultar a los Servicios Médicos de las Naciones Unidas o a cualquier médico designado por el sistema en su lugar de destino. Al acudir a uno de estos centros recomendados de evaluación, puede estar seguro de que recibirá información y asesoramiento apropiados. No se recomienda realizarse uno mismo la prueba.

No creo realmente que tenga ningún riesgo de estar infectado por el VIH. Si no tengo ningún riesgo, ¿por qué debería realizarme la prueba?

Sólo usted puede valorar su riesgo de infección. Sin embargo, los estudios entre personas con el VIH demuestran de manera sistemática que una gran proporción de las personas infectadas no eran conscientes de su riesgo antes del diagnóstico. Conocer el estado del VIH es una forma importante de proteger y mantener la salud.

Tengo miedo de realizarme la prueba del VIH. Sé que si resulta positiva, me angustiaré

Someterse a la prueba del VIH puede dar miedo. En la medida de lo posible, elija un centro con un asesor cualificado que le proporcione apoyo y que responda a cualquier pregunta antes de la prueba y cuando reciba los resultados.

Todos deberíamos conocer el estado del virus. Realizarnos la prueba del VIH puede ayudarnos a reducir la ansiedad y nos permitirá crear un plan de prevención del VIH personalizado con un asesor cualificado.

Hemos aprendido mucho de nuestros compañeros de las Naciones Unidas que han descubierto que están infectados por el VIH. Dicen que estaban asustados cuando se realizaron la prueba y que se desmoronaron al saber que tenían el VIH. Sin embargo, también nos dicen que han aprendido a vivir con los resultados y que son capaces de luchar, porque ahora tienen la información que necesitan para proteger a sus familias y cuidar de sí mismos. Generalmente es aconsejable que las parejas acudan juntas a asesorarse y a someterse a la prueba del VIH.

Dependiendo del nivel de ansiedad que prevea al recibir los resultados, tal vez fuera conveniente que le acompañara un ser querido o un amigo de confianza con quien poder hablar. Aunque después de la prueba dispondrá de un asesor que calme sus temores y le ofrezca información pertinente, también es útil tener una red de apoyo que le ayude a afrontar sus emociones.

Después de una posible exposición, ¿cuánto tiempo debería esperar para realizarme la prueba del VIH?

Se recomienda que se efectúe la prueba del VIH inmediatamente después de una posible exposición. Esta primera prueba servirá como referencia basal. Si sabía que era negativo antes de la presunta exposición, un resultado positivo indicará que ha estado expuesto desde la última prueba. Si la prueba resulta negativa, esto no significa que no haya estado expuesto. Tendrá que esperar tres meses antes de realizarse una segunda prueba del VIH.

Aunque las pruebas de anticuerpos contra el VIH son muy precisas, hay un "intervalo de incertidumbre" o "período ventana" de 3 a 12 semanas entre la infección por el virus y la aparición de anticuerpos detectables. En el caso de las pruebas con mayor precisión actualmente recomendadas, el periodo de incertidumbre es de unas tres semanas. Este periodo puede ser más largo si se emplean pruebas menos precisas.

Durante el periodo de incertidumbre, las personas infectadas por el VIH no tienen anticuerpos en la sangre que puedan detectarse a través de una prueba del VIH. Sin embargo, la persona sí tiene niveles muy altos de VIH en los fluidos corporales, como la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna. Durante este periodo, el VIH puede transmitirse a otra persona con mucha más facilidad, a pesar de que la prueba no demuestre que está infectada.

Tengo miedo de que, si resulto VIH-positivo, me quede solo. ¿Es cierto esto?

No. Nadie tiene que quedarse solo por el hecho de resultar positivo en la prueba del VIH. Millones de personas en todo el mundo conviven con el virus. No obstante, la infección por el VIH plantea algunos retos importantes. Si la prueba demuestra que es VIH-positivo, debería pensar en contactar con una organización local de servicios para el sida o el centro de coordinación del VIH de las Naciones Unidas en su país con el fin de obtener información acerca de algún grupo de apoyo al que pueda unirse. También puede conseguir información remitiéndose al Directorio de Servicios sobre el VIH de UN Cares. Un creciente número de lugares de trabajo tiene sus propios grupos de apoyo. Al compartir nuestras experiencias con otras personas con el VIH, podemos reducir nuestra ansiedad, aprender nuevas estrategias para luchar contra la infección y crear nuevas amistades con personas que se enfrentan a retos similares. En www.unplus.org (en Inglés) puede encontrar información sobre UN Plus (en Inglés) , el grupo del personal VIH-positivo del sistema de las Naciones Unidas.

Si desea hablar de forma confidencial con un asesor sobre el VIH de las Naciones Unidas fuera de su lugar de destino, puede contactar con la oficina del asesor del personal de las Naciones Unidas en Nueva York, en +1-212-963-4782, o enviar un correo electrónico con su número de teléfono a HIVadvice@uncares.org, y un asesor responderá a su solicitud.

Si resulto ser VIH-positivo, ¿qué debería hacer?

Ante todo, procure escuchar atentamente lo que le dice el asesor del centro donde se ha realizado la prueba. Le proporcionará información importante sobre los siguientes pasos: dónde recibir asistencia médica y dónde buscar apoyo. Si usted olvida algo o simplemente está abrumado, llame por teléfono y concierte otra cita con el asesor. Muchas personas tienen dificultades para retener la información la primera vez porque no son capaces de concentrarse.

Acuda a un médico especializado en el VIH para efectuar una segunda prueba y confirmar el resultado de la primera. Si se confirma el resultado positivo, comience su plan de asistencia médica. Si le preocupa la posibilidad de que haya expuesto a alguien al VIH a través de relaciones sexuales sin protección, su asesor o médico puede ayudarle proponiéndole diversos planteamientos que puede adoptar para animar a la otra persona a que se someta a la prueba del VIH. Siempre debería practicar relaciones sexuales seguras. Si se familiariza con las diversas cuestiones que rodean al VIH, se convertirá en un "colega" más competente para su médico por lo que respecta al mantenimiento de su salud.

Si la prueba del VIH resulta positiva, ¿tengo que decírselo a alguien en el trabajo? Temo que pudieran discriminarme o maltratarme. ¿A quién debo decírselo, y cómo?

Nadie que esté infectado por el VIH está obligado a revelar su estado. Para quienes conviven con el VIH, puede ser difícil decidir si se lo explican a otras personas y cuándo, especialmente a compañeros o supervisores. Es natural la preocupación por el rechazo de la familia, amigos, vecinos o compañeros. La discriminación hacia las personas con el VIH sigue siendo demasiado habitual, de modo que las personas VIH-positivas deberían pensar en quién pueden confiar para transmitir esta información.

Aunque, como personal del sistema de las Naciones Unidas, nunca estaremos obligados a revelar nuestro estado, puede ser beneficioso compartir esta información con un supervisor de confianza u otros compañeros, como profesionales de recursos humanos o médicos del sistema de las Naciones Unidas. También hay otras cosas que debería tener en cuenta como empleado de las Naciones Unidas; por ejemplo, el hecho de que su contrato y condiciones laborales deberían ser los mismos que tendría si no tuviera el VIH y que ha de tener las mismas oportunidades de ascenso y movilidad. Revelar el estado del VIH puede facilitar una actitud más abierta y sincera al justificar una ausencia del trabajo por motivos de asistencia médica o al solicitar un horario laboral flexible. Si decide revelar su estado a los jefes o compañeros, ellos serán más capaces de comprender esta situación, si llega a producirse. Algunas personas comprueban que, a la larga, mantener en secreto su estado del VIH les provoca estrés y ansiedad. En último extremo, sin embargo, es usted quien decide si desea revelar o no su estado.

¿Me permitirán las Naciones Unidas seguir trabajando si resulto VIH-positivo?

Sí. Los funcionarios de las Naciones Unidas no pueden ser despedidos o degradados, ni se les puede negar un ascenso o asignación, por el mero hecho de ser VIH-positivos. La mayoría de las personas con el VIH son plenamente capaces de seguir trabajando, sea dentro o fuera del sistema de las Naciones Unidas. Dentro del sistema, la adecuación física para realizar las tareas encomendadas es el único requisito médico para el empleo.

Cuando se le asigna un nuevo cargo en las Naciones Unidas o se le envía a una misión, los Servicios Médicos de las Naciones Unidas le realizan un examen médico con el fin de determinar su idoneidad física para la asignación. Tenga en cuenta que los Servicios Médicos de las Naciones Unidas no efectúan sistemáticamente la prueba del VIH, ni para conceder una autorización médica ni para revisiones médicas periódicas. Dependiendo de la naturaleza de la asignación, su localización y el estado de su propia salud, los Servicios Médicos podrían no certificar su aptitud para un trabajo concreto. En todos estos casos, el personal médico cualificado sólo tomará esta decisión después de una valoración individualizada de su estado de salud; en el lugar de trabajo de las Naciones Unidas no hay criterios genéricos de exclusión contra las personas con el VIH. Tal vez le interese revelar su estado a los Servicios Médicos si va a ser trasladado a un lugar de destino que quizá no disponga de una buena asistencia médica o de un suministro adecuado de fármacos para tratar el VIH. Si no se le concede autorización médica para una nueva asignación, los Servicios Médicos de las Naciones Unidas no revelarán a su supervisor o sus compañeros la naturaleza del impedimento detectado durante el examen físico, ni especificarán por qué no ha sido considerado apto para una asignación o lugar de destino concretos. Si decide revelarles su estado, los Servicios Médicos de las Naciones Unidas mantendrán estrictamente la confidencialidad de esa información, como ocurre con toda la información médica personal.

Si, en cualquier momento, tiene dificultades para llevar a cabo su trabajo como consecuencia de la infección por el VIH, el sistema de las Naciones Unidas colaborará con usted para adaptar su situación laboral, de modo que pueda seguir siendo empleado del sistema de las Naciones Unidas mientras su estado de salud le permita contribuir activamente al mandato de la organización.

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